Clase práctica de Preciado

Fuente de noticia: www.lne.es
Fecha: 15 / 04 / 2008
El técnico detecta errores individuales en la zaga y les pide que sean «más expeditivos»
«Las soluciones son bien
claras, sale uno y entra otro, o salen cuatro y entran cuatro. Pero
preferiría que no fuera así». Ante el tramo decisivo de la competición,
aquel en el que no se puede fallar, Manuel Preciado tiene claras las
debilidades de su equipo. Los fallos defensivos están suponiendo un
alto peaje para un Sporting que sólo ha sumado un partido con los cinco
goles marcados en los dos últimos partidos. «Hay cosas que son muy
difíciles de corregir entrenando y uno tiene que buscar soluciones»,
insiste el técnico, que amenaza a sus futbolistas con una terapia de
banco para el que se no se corrija: «El cambio de sistema está
descartado, así que habrá que cambiar de hombres».
El primer damnificado puede ser Gerard. El central catalán
lleva unos partidos de capa caída y está lejos de ser aquel defensa que
deslumbró durante la mayor parte de la competición. A Gerard el año se
le está haciendo largo y parece acusar la inactividad de la campaña
anterior. «Gerard anda con problemas de sobrecargas e igual es
conveniente que pare, porque con una semana de descanso puede mejorar»,
analizó Preciado, que espera que el zaguero recupere su mejor tono.
Lo que tiene claro el técnico es que «no es un problema del
grupo, sino que es un problema individual. Cada uno debe saber, en cada
minuto del partido, en qué parte del campo juega y cuál es su misión».
Es decir, que el entrenador quiere que sus futbolistas sean más
prácticos y que sepan cuándo «mandar el balón a la tribuna». El caso es
que los errores se producen en momentos puntuales: «En conjunto, el
equipo ha defendido muy bien, le ha dado muy pocas concesiones al
Málaga, pero no hemos complicado el partido en acciones raras en las
que nosotros teníamos la pelota».
El Sporting ha marcado cinco goles en dos partidos, pero ha
encajado seis. Un lujo que no se puede permitir un equipo que quiere
ascender. «Recibir tantos goles no es agradable y es un problema de
difícil solución si no hacemos todos una reflexión y estamos mucho más
concentrados», reitera el técnico. Sin embargo, Preciado aclara que
«nos hacen muy pocas ocasiones de gol y las materializan casi todas».
Lo que está claro es que el equipo sale tocado en su ánimo por
la poca rentabilidad que saca de su trabajo: «Da rabia hacer un
esfuerzo tan grande en estos dos partidos, haber marcado cinco goles y
que sirva para tan poco».
El técnico recuerda que, hace unas semanas, la defensa era la
línea más solvente del equipo: «Hasta hace poco, éramos uno de los que
menos goles encajaba».