Manuel Preciado dirigió ayer un partido de
entrenamiento, en Mareo, en el que hizo varios ensayos. En el
principal, el técnico rojiblanco prescindió de Diego Castro, trasladó a
Kike Mateo a la banda izquierda y situó en el eje del ataque a Barral y
Bilic.
El técnico montañés ya hizo una prueba similar en la
semana anterior, para dar descanso a los habituales titulares de forma
parcial. En el caso del interior gallego, arrastra algunas molestias
por una fascitis plantar que le creó problemas en algunas fases de la
temporada.
El preparador rojiblanco mantendrá la alineación en secreto hasta la llegada al vestuario, el mismo día de partido.
Hoy estará programada una sesión, que será de poca
intensidad, mientras que mañana se dedicará la sesión a ensayos de
jugadas a balón parado. Algunas estrategias se trabajaron en la fase
final de la sesión de ayer. El viaje a Castellón se hará en vuelo
privado, vía Valencia, mañana por la tarde, para regresar después del
encuentro.