Manuel Preciado, entrenador del Sporting, empezará esta
mañana a preparar la alineación que el domingo cerrará la Liga ante el
Eibar en El Molinón.
El técnico rojiblanco tiene las ausencias obligadas de
los sancionados Gerard y Diego Castro. En principio, la previsión del
entrenador montañés es recuperar a Iván Hernández para el centro de la
defensa, después de haberse perdido el encuentro de Castellón, por
acumulación de amonestaciones,
Para suplir al interior gallego, Preciado tiene como
primera opción trasladar a Kike Mateo a la banda izquierda, lo que
permitiría la entrada de Barral junto a Bilic, en el eje del ataque,
con el croata en una posición algo más retrasada, para entrar desde
atrás. Esta alternativa fue la que ensayó la pasada semana y la utilizó
en una fase del segundo tiempo del encuentro disputado en Castalia.
Otras opciones pasan por utilizar un único delantero,
respaldado por Kike Mateo en su habitual función de enlace, con la
entrada en la alineación de un interior específico, función que pueden
realizar Luis Morán, que suele ser alternativa para la banda derecha, u
Omar o Pina, en el caso de que sea para la zona izquierda. En este
caso, el avilesino entró hasta ahora más que el zaragozano en los
planes del técnico montañés.
La prueba principal de la semana será mañana, en Mareo,
en la que el entrenador rojiblanco dirigirá un partido de ensayo, que
dividirá en tres tiempos, para hacer varias pruebas, con la intención
de preparar tanto la alineación inicial, como las alternativas que
necesite, en función del desarrollo del partido.
Para preparar el encuentro del domingo, Preciado dispone
de análisis del Eibar, equipo que tanto el técnico montañés como Iñaki
Tejada, segundo entrenador rojiblanco, observaron algunos partidos en
vídeo, aunque también Emilio de Dios, director deportivo del Sporting,
hizo un seguimiento al próximo rival de los rojiblancos.
Según los informes que tienen los técnicos
sportinguistas, el conjunto eibarrés tiene un buen portero, con una
defensa veterana y expeditiva, pero con algunas lagunas, reforzada por
dos centrocampistas de corte defensivo. El temor es al buen momento del
extremo Codina, la movilidad de Altuna y Del Olmo y la capacidad
goleadora de Goiría, aunque fuera de Ipurúa, el rendimieno del conjunto
eibarrés es de los más flojos de Segunda División, además de acusar el
peso de la temporada.