Otra vez volverás a triunfar

Fuente de noticia: www.lne.es
Fecha: 15 / 06 / 2008
El Sporting necesita un empate ante el Éibar o que la Real no gane, para subir
El Sporting puede
vivir hoy una jornada histórica y Mareo será un hervidero durante la
mañana, por el decisivo encuentro del filial. Manuel Preciado ha
decidido aislar a sus futbolistas, por eso el equipo se concentrará en
el hotel Palacio de la Llorea. Allí comerán y descansarán hasta que el
técnico los convoque para la charla previa al encuentro. En la imagen,
la plantilla, durante un entrenamiento.
Gijón, Víctor RIVERA
Diez años después, el Sporting tiene la oportunidad de cerrar el
capítulo más triste de su centenaria historia. Los rojiblancos lo
tienen todo a favor. Un campo entregado, un rival que ya da por cerrado
el ejercicio y la ventaja de que un simple empate le sirve para
consumar el ascenso. Tras el susto de Castellón, el Sporting no puede
fallar esta tarde ante su afición. A pesar de que incluso podría
ascender perdiendo, nadie en el seno del club quiere ni oír hablar de
esta posibilidad. El Sporting saldrá a por la victoria y a certificar
su regreso a Primera de la forma más brillante que sea posible.
El destino ha querido que sea ante el Éibar, con lo que le brinda al
sportinguismo la oportunidad de un desquite histórico. El conjunto
armero, que mantiene una relación casi filial con la Real Sociedad,
vendrá a El Molinón con el ánimo de echarle una mano a los
donostiarras. Una tarea respetable que no debe ser un obstáculo en el
camino del Sporting hacia Primera División.
Manuel Preciado es plenamente consciente de lo mucho que hay en juego y
por eso sacará todo su arsenal de inicio. Bilic, Barral y Kike Mateo,
los mejores goleadores que el técnico cántabro tiene a su disposición,
coincidirán sobre la alfombra de El Molinón. El objetivo es común:
marcar cuanto antes y tratar de vivir el encuentro lo más tranquilos
posible. Y, en el peor de los casos, que no le marquen un gol. Si
Roberto consigue mantener su portería a cero, el Sporting será equipo
de Primera División. Independientemente de lo que suceda en otros
campos.
Y es que el ascenso del Sporting se juega en tres campos. En La
Rosaleda, en Anoeta y, por supuesto, en El Molinón. Además de lo que
suceda en el feudo gijonés, el sportinguismo estará muy pendiente de
cómo vayan las cosas en San Sebastián. El más leve tropiezo de la Real
Sociedad haría del Sporting un nuevo equipo de Primera División.
En lo puramente deportivo, Preciado afronta este encuentro con las
bajas por sanción de Gerard y Diego Castro, que serán sustituidos por
Iván Hernández y Barral. La apuesta por el gaditano, en detrimento de
otros hombres más específicos de banda como Jorge Pina u Omar, obliga a
Preciado a reestructurar la zona de ataque de su equipo. Con Barral no
hay duda: el delantero se sitúa en la punta de lanza para ser la
referencia del juego ofensivo. Bilic da un paso atrás para situarse en
la mediapunta, desde llegará como segunda línea de ataque. El gran
damnificado es Kike Mateo, quien tendrá que exiliarse a la izquierda,
una posición en la que no acaba de encontrarse cómodo y en la que su
rendimiento baja bastantes enteros.
No es el día para ponerse exquisitos y Kike Mateo tampoco es de los que
cuestionan en público las decisiones del entrenador. El barco del
Sporting ya ve la tierra prometida y se dirige hacia ella a toda vela.
Nunca lo tuvo tan cerca. El sportinguismo espera para celebrar una
fiesta nunca vista y entonar con fuerza el himno: «Otra vez volverás a
triunfar».