Gijón, J. E. C.
Iván Hernández (Madrid, 1980), que se asentó en el puesto de
central, está impresionado por el apoyo de la afición: «Cada día
tenemos sobre la mesa del vestuario un montón de camisetas, balones,
bufandas, banderas o pósters para firmar. Luego al salir del
entrenamiento se repite y también te haces fotos con el público. Es una
cosa que llama mucho la atención cuando llegas y se agradece su ayuda».
Este zaguero de 29 años añade que «los jugadores de otros
equipos cuando ven la numerosa gente que nos arropa en los
desplazamientos o el ambiente que se vive en El Molinón nos envidian.
Hay pocos estadios y clubes que respiren este ambiente».
Sobre este Recreativo que les visita, Iván Hernández argumenta
que «habrá que tenerle respeto y cuidado porque tiene jugadores y es
equipo de Primera que pierde la categoría, pero que te pueden hacer gol
en cualquier momento. Llega con bajas aunque será peligroso porque los
que no jugaron querrán hacer algo bueno y demostrar lo que valen. Así
que hay que salir a ganar desde el principio y es mejor llegar al
descanso con 1-0 que sin marcar porque luego parecerá que nos falta
tiempo. Cada uno de nosotros sabemos lo que tenemos que hacer e incluso
hay que intentar un poco más por el compañero».
No obstante, está contento por jugarse esta final en El
Molinón y ante un equipo ya descendido, según el central, porque «no
tendrá el Recre la misma motivación que un Betis o Valladolid que se la
juegan entre ellos. Pero habrá que tener cuidado. Creo que estamos
mentalizados para afrontar bien este partido decisivo y entre todos
sacarlo adelante».
También el madrileño reconoce que ante el Málaga y sobre todo
frente al Valladolid «tuvimos más fortuna que en otras ocasiones. Así
es el deporte. Hubo días de jugar bien y perder. Lo principal es que en
Valladolid ganamos aunque no jugamos bien, pero ahora interesaban los
puntos y se lograron que era lo importante para depender de nosotros en
este último partido».
Jeffrey, ex defensa central holandés del Sporting y de los
filiales del Madrid y Barça, estuvo ayer en Mareo para «saludar a los
compañeros y apoyarlos. También estaré en la grada porque como este
club no hay ninguno. Estoy operado de adductores y una hernia y mirando
el futuro con 24 años. De momento, viviré de nuevo en Luanco».