Emilio de Dios vive la época más intensa del año para su
trabajo, con la premisa de confeccionar una plantilla competitiva, con
un nivel superior al de la campaña recién finalizada para afrontar una
temporada más en Primera con unas garantías mínimas.
-¿Qué balance hace de la última temporada?
-Después de todo lo que se habló y se vio podemos
valorar la temporada por el objetivo cumplido de la permanencia del
primer equipo en Primera División y la del filial en Segunda División
B. Deportivamente, el final de la temporada produce una satisfacción,
con los matices propios de un posterior análisis del juego y de otras
circunstancias. El objetivo marcado no era fácil.
-¿Los 79 goles recibidos invitan a la preocupación?
-Los números son objetivos. Tan buenas son las 14
victorias, como indicativas las 23 derrotas y los goles que nos
encajaron, que fueron la parcela negativa. Eso nos hace meditar y
pensar en mejorar esa situación. El equipo mostró virtudes ofensivas,
que sirvieron para lograr la permanencia, pero sabemos que hay que
rectificar otras cosas. No podemos ocultar la debilidad defensiva que
se observó, pero en eso estamos.
-¿Asume, en lo que le toca, las críticas al entrenador?
-En un club de fútbol, las alabanzas individuales
afectan a todos los estamentos y las críticas, también. Todos somos
corresponsables de muchas cosas y en la medida que el entrenador lo
haga mejor o peor, los demás nos sentiremos agradecidos de las
alabanzas y también de las críticas. Lo fundamental es que hace cuatro
años, por iniciativa del consejo de administración, se dio un vuelco
total a la situación del club y desde entonces recogemos los frutos de
una situación de privilegio.
-¿Entiende las críticas?
-Siempre son subjetivas. Quien las formula tendrá sus
razones, lo mismo que el que alaba. Desde mi punto de visto, hay cosas
que pueden mejorarse en todas las facetas del juego o de la labor del
entrenador y otras son para aplaudirlas. No soy quien para hacer
cambiar de opinión sobre el técnico. Preciado tiene virtudes y
carencias, como todos, pero en un balance pesan mucho más las virtudes
que los defectos.
-¿Es más complicada la planificación para esta pretemporada?
-Similar a la de años anteriores. El objetivo es
intentar mejorar la plantilla. Si hay algunas líneas y algunas
posiciones que son susceptibles de mejorar, lo intentamos y esperamos
tener, como mínimo, un índice de acierto como el de campañas
anteriores. El objetivo del Sporting es crecer. La idea del presidente
es que no paremos y sabemos que cada día hay que hacerse más fuertes.
Lo nuestro es seguir esa consigna.
-El míster considera que más de ocho cambios no sería bueno.
-No me paré a pensar el número concreto de nuevos que
puede haber en la próxima plantilla. Vamos a intentar equilibrarla. Si
consideramos que falta alguna demarcación por reforzar, sin que en el
filial o en el primer equipo haya un jugador adecuado para lo que
necesitamos, habrá que buscarlo fuera. Todos tenemos en la mente los
puestos en los que necesitamos progresar. Lo que me preocupa es mejorar
la plantilla, no el número de refuerzos.
-¿Habrá más salidas, además de las cinco bajas anunciadas?
-Nuestra idea es que los que tengan contrato en vigor
tengan continuidad, pero el desarrollo de la pretemporada, con las
incorporaciones, dirá qué tenemos que hacer en cada caso. No creo que
vaya a haber excesivos movimientos.
-La defensa será la más afectada por los cambios.
-Es una línea en la que llevamos varios meses trabajando
para recomponerla de una forma correcta. Del medio del campo hacia
delante tenemos jugadores que rindieron a un buen nivel, aunque
conviene matizar que los goles no se los marcan sólo al portero o a los
defensas, sino a todos el equipo.
-Rivera es el primer refuerzo.
-Un buen futbolista, muy interesante. Tiene unas
virtudes tácticas y técnicas que nos hacían falta. Nos gustaba este
tipo de jugador que sabe retener el balón y que haga mejores a los
compañeros de línea. Es una incorporación muy buena.
-Este mes parece que se descubrió a De las Cuevas. Media España se lo rifa.
-Hace tres años hizo una sensacional campaña en el
Hércules. A algunos técnicos que ocupan mi puesto en otros clubes ya
nos llamó poderosamente la atención en aquella época sus condiciones.
Desde entonces le hicimos un seguimiento. Si en el Atlético no tiene
los minutos que desea y podemos incorporarlo, vamos a intentarlo. Si
llega, nos daría un plus añadido. Mejoraría la situación de ataque.
-Vamos a la portería. La apuesta es Juan Pablo, un jugador que hace tiempo que les agrada.
-Tenemos varias opciones. Lafuente dejó una puerta
abierta, porque dejó una imagen muy buen, tanto en el aspecto
profesional, como en el personal. No me gusta hablar de jugadores que
no son del Sporting. Lafuente hizo un buen trabajo y Juan Pablo tiene
unas condiciones que nos gustan, pero es del Numancia. De lo que sí
estoy seguro es de que vamos a incorporar un buen profesional.
-Pero es más conveniente fichar un futbolista que compita por un puesto que un suplente.
-Conociendo a Preciado, difícilmente en la plantilla
vaya a haber jugadores con mentalidad para pasarse un año de suplente.
El estilo de los jugadores, desde el portero al extremo izquierdo,
estará para trabajar para competir.
-Este año hay más dinero para refuerzos.
-Es una parcela que no llevo. Por suerte para el club y
los aficionados, está en manos de expertos. El presidente, el consejo y
el director general son los que mejor conocen la situación y tienen la
última palabra. Es positivo que sigan trabajando en esta línea. Si eso
implica más presupuesto para la plantilla de futbolistas, seguro que es
porque mirarán el bien del club.
-¿En qué medida valora el capítulo de cesiones?
-Si dan un valor añadido en una posición que no
encontramos en el mercado o en la que no podamos acceder, es una
alternativa. Hasta ahora no tuvimos la oportunidad de hacer alguna
negociación en este sentido. Si no encontramos el refuerzo adecuado y
un futbolista está en situación de llegar cedido, lo analizamos, lo
valoramos y decidimos.
-¿Son un freno a la cantera?
-No. Había buenos mimbres, como está demostrado en el
primer equipo, y los hay ahora, como va a apreciarse próximamente. No
me gusta pronunciarme en nombres propios de chavales, pero en el filial
hay algunos que están haciendo las cosas muy bien. A poco que sepan
adaptarse al fútbol profesional van a dar un rendimiento bueno. Mi
forma de pensar es conocida. El Sporting siempre tendrá que mirar hacia
adentro. En el resto de filiales hay excelentes resultados.