Sólo he podido mirar la clasificación de primera una vez desde que
Fernandez Borbalán pitó el final del partido ante el Valencia. A eso de
las 19.30, un jugador de la primera plantilla rojiblanca me dijo:
"tranquilo, que todo puede ir a peor esta tarde. Ya verás como todavía
gana el Getafe en Sevilla". Cuando dos horas más tarde entré en
marca.com
para ver la tabla de primera casi tiro el ordenador al suelo. Ahora
marcamos el descenso nosotros, y eso asusta. Si lo analizamos con
frialdad, estamos en una situación muy acorde a nuestro presupuesto y a
la calidad del equipo. La buena racha que tuvimos hace unos meses no
iba a durar toda la vida y ahora nos está permitiendo vivir todavía
fuera de la zona de descenso. Lo del domingo en Heliópolis es un
partido muy importante, pero si el Madrid hace lo que debe en Huelva no
será un choque dramático. La plantilla sabe que puede ganar en
cualquier campo y aunque la baja de Diego Castro nos mata, las
dimensiones del césped son las ideales para los Barral, Carmelo, Morán
y compañia....
Cerrando el viaje de este fin de semana he sentido el mismo cosquilleo
que hace poco más de un mes cuando fuimos a Pamplona. Este Sporting ha
demostrado en más de una ocasión que o bien por garra o bien por suerte
sabe salir airoso de las situaciones de máxima presión. Cuando pisé la
tribuna de prensa del Reyno de Navarra se me quitaron los miedos de
toda la semana. "Aqui ganamos", nos dijimos Iñigo Dominguez y un
servidor mientras se retiraban al vestuario los jugadores de ambos
equipos. Espero sentir lo mismo a eso de las 20:00 del próximo domingo.
Charlando ayer con Patxi Izco, presidente de Osasuna, me confesó que la
derrota ante el Sporting les dejó muy tocados animicamente, aunque
luego los rojillos han enlazado su mejor racha en esta liga. Hay que
hundir al Betis. Los de Nogués vienen de ganar en Santander, pero en su
campo se han mostrado muy vulnerables toda la temporada. Sin ir más
lejos, el Numancia arañó un punto al final de la palmera hace 15 dias.
Eso es lo que nos falta a nosotros, aprender a empatar. Es cierto que
de los cobardes nunca se ha escrito nada, pero muchas veces tienes que
matar los partidos para que todo el trabajo de la semana no se vaya por
la borda por una jugada.Vamos, que una retirada a tiempo puede ser una
victoria. Los grandes maestros del ajedrez, que no conciben la derrota
como una posibilidad, reciben desde pequeñitos clases para saber cuando
se pueden ofrecer tablas. El problema que tenemos es la distancia
sideral que hay entre los que defienden y los que atacan. Pocos equipos
tienen una banda izquierda tan potente como la que forma Jose Ángel y
Castro. Si a esto le sumamos la clase de Michel, la magia de Carmelo y
el hambre de Barral y Bilic resulta comprensilbe que se vayan como
locos hacia la portería rival en busca de un nuevo gol. El problema es
que se olvidan de que jugamos sin portero desde diciembre y que
nuestros defensas tienen una facilidad pasmosa para hacer difícil lo
fácil. Dicen que la mejor cualidad de un central es pasar
desapercibido, que la gente no se de cuenta si has jugado. Pues bien,
los nuestros parecen que tienen afán de protagonismo. En el último mes
y medio salimos casi a penalti por partido y salvo el que se inventó
Medina Cantalejo en Pamplona, el resto son cuanto menos pitables.
Con todo esto, sigo pensando que no vamos a bajar. Como ya dije en mi
primer articulo para portalsportinguista, hay equipos en Primera que
dan mucho asco. Nosotros no estamos en ese saco. No hemos puntuado en
las últimas tres jornadas por acciones puntuales, pero con 24 puntos
todavía por disputarse el tiempo pondrá a cada uno en su sitio. Y el
nuestro, al menos de momento, es seguir en primera.