El Sporting inició el partido como claro dominador del mismo, con un
juego fresco y rápido, además de con presión. Ya lo había anunciado
Preciado: se trata de no dejarle el balón al Villarreal.
En los compases iniciales Gregory remató al saque de un córner y el
balón salió muy cerca de la escuadra. El Sporting también tocaba y
jugaba con apoyos. El Sporting rondaba la portería de Diego López, que
se luciría ante un nuevo testarazo de Gregory. El equipo visitante
sufría mucho a balón parado mientras el Sporting botaba un córner tras
otro.
Tras un error con los pies de Diego López, el balón llegó a los
dominios de Barral, que no se lo pensó y chutó, estrellándose el balón
en el poste izquierdo de la portería de los amarillos. Era el minuto 22.
Dominaba el Sporting, que se merecía mucho más que el 0-0 que
registraba el marcador. Rivera se multiplicaba, mientras que las bandas
eran un estilete que situaban en punta a Barral para buscar ese gol que
no acababa de llegar, pese a los evidentes merecimientos para ello. Así
se alcanzó el descanso, tras una primera parte que fue poco menos que
un monólogo rojiblanco.
Segundo penalti que falla como profesional Rivera
La segunda se inició sin cambios en los dos equipos. El Villarreal
trataba de bajarle el ritmo al encuentro para adecuarlo a sus
características, mientras que los de Preciado buscaban no perder su
personalidad. Los castellonenses dejaban menos espacios.
Y se produjo el penalti sobre De las Cuevas. Fue claro, de Gonzalo, que
sería expulsado por esta acción. Lanzó Rivera, paró Diego López y al
rechace, marcó Bilic. Era el minuto 29 de esta segunda mitad.
Para el anecdotario queda que es el segundo penalti que falla Rivera.
El primero, cuando estaba en las filas del Levante, también ante el
Villarreal, que tenía entonces en su portería al segundo internacional
del rango nacional, Reina. Era la temporada 2004-2005. Esta vez fue
ante el tercero del ranking.
Apenas unos instantes después, quien apareció fue Juan Pablo, que
realizó un paradón de portero de balonmano ante Llorente. El Molinón
coreó su nombre.
Pese a la ventaja en el marcador y a estar con uno menos, no podía fiarse el conjunto gijonés.
Preciado dio entrada a Matabuena por Diego Castro. Agotaba los cambios.
El público coreaba también el nombre de un incansable Rivera, al que El
Molinón tiene ya subido a los altares futbolísticos por, como dice
Preciado, "por lo que hace y por lo que ofrece a sus compañeros",
además del ejemplo de entregarse como un juvenil.
Y llegó nuevo penalti en el minuto 86. Eguren se le subió encima a
Bilic. Sería el croata el que lanzó y nuevamente detuvo Diego López.
Cumplido el minuto 90, el árbitro añadió 5 más. El Sporting dejó pasar
los minutos hasta un pitido final que dejó los tres puntos en El
Molinón, donde la afición volvió a jugar su partido, armonizándo sus
ánimos con los del equipo.