El Rácing de Santander volvió a atragantarse al Sporting y, con un
solitario gol de Geijo, se llevó la victoria de El Molinón y deja al
conjunto gijonés con los mismos puntos que la pasada temporada al
término de la primera vuelta tras un partido en el que los rojiblancos
estuvieron negados de cara al gol.
Preciado manifestó a lo largo
de la semana que el partido ante el conjunto cántabro era poco menos
que de vida o muerte y que había que ganarlo "si o si", pero sus
jugadores no parecieron comprender muy bien la importancia que el
entrenador daba a este encuentro cuando aún no había acabado la primera
vuelta de la Liga y jugaron uno de los peores 45 primeros minutos de
esta temporada.
El técnico del Sporting no es capaz de sumar
puntos contra su exequipo y al descanso del encuentro de hoy ya tenía
otra vez el marcador en contra ya que el Rácing fue mucho mejor en la
primera mitad, tuvo más ocasiones y más claras que un Sporting que no
imprimió el fuerte ritmo habitual en El Molinón y sus ataques fueron
muy predecibles a pesar de las imprecisiones de la defensa cántabra.
No
obstante, el primero en avisar fue Luis Morán en un disparo alto al que
respondió Tchité, en la primera de sus múltiples incursiones por ambas
bandas y, tras una indecisión de la defensa, pudo disparar pero el
balón se estrelló en el lateral de la red.
De nuevo Tchité en el
minuto 11 obligó a Juan Pablo a desviar a córner y Barral también
probó, pero el balón salió alto en la que fue prácticamente la última
ocasión rojiblanca cuando aún quedaba más de media hora para el
descanso de una primera mitad en la que el Rácing, con un juego simple
de balones largos a la espalda de la defensa siguió creando muchos
problemas y generando ocasiones.
En una de ellas, un centro
desde la derecha llegó a Geijo que tocó con la cabeza en parábola y
superó a Juan Pablo, pero Gregory casi sobre la línea de gol salva a su
equipo en una de las indecisiones de la zaga local.
La
desacertada defensa rojiblanca cometió un nuevo error antes del
descanso que dejó solo a Geijo ante Juan Pablo y el delantero
racinguista aloja con comodidad el balón en la red del Sporting en
medio de la algarabía de los aproximadamente 1.500 seguidores
desplazados desde Santander y la desolación de los locales.
El
centro del campo del Sporting, que en anteriores encuentros en El
Molinón había sido la línea más destacada, se vio superado por el del
Rácing lo que impidió que llegasen balones con mínimas posibilidades de
juego a los delanteros locales, prácticamente desaparecidos en esta
primera mitad.
Los locales salieron más fuertes en la segunda
parte y empezaron a crear más peligro pero se perdían en el último pase
o en el remate como el que falló Barral en el minuto 50 tras un gran
pase de Diego Castro que le dejó sólo ante Coltorti, pero su remate
salió demasiado cruzado.
Con el Rácing más encerrado en su campo
y buscando el contraataque llegó la segunda gran oportunidad del
Sporting en una internada de un desdibujado De las Cuevas que llegó a
un lateral del área pequeña y, cuando todo el mundo pensaba que iba a
chutar, quiso pasar atrás lo que aprovechó la defensa para despejar.
Preciado
decidió entonces hacer dos cambios dando entrada a Carmelo por De las
Cuevas y dando la alternativa en el primer equipo a Christian Portilla
mientras que Portugal respondió con el nuevo ídolo de la afición
cántabra, Sergio Canales.
Barral volvió a demostrar que no está
siendo su temporada al enviar fuera un remate de cabeza cuando se
encontraba completamente solo tras un gran centro de Bilic en unos
minutos de dominio local pero rápidos contraataques racinguistas ante
una defensa rojiblanca con un efectivo menos tras el tercer cambio de
Preciado en el que sentó a Canella para dar entrada a un segundo
delantero, Bilic.
El debutante Christian Portilla estuvo a punto
de salir como un héroe de El Molinón al lograr un gran remate a centro
de Luis Morán pero Coltorti respondió con una gran parada que salvó a
su equipo.
En los últimos diez minutos el Sporting disparó a
puerta más que en toda la primera parte y en todas las ocasiones la
portería del Rácing pasó por serios apuros pero el balón no quiso
entrar ni en el tiempo reglamentario ni en los cinco minutos de
prolongación en lo que el equipo gijonés siguió volcado sobre la
portería recinguista.EFE